Je t’aime un peu, beaucoup, passionnément, pas du tout. Jean-Luc Nancy

“El amor se abre a un riesgo muy grande, pero este riesgo es la medida del increíble valor que le damos a otra persona. Lo hacemos valioso porque necesitamos hacerlo, porque recibimos algo a cambio. El amor nos dice que las cosas nunca están bien con nosotros cuando estamos solos. No estamos hechos para estar solos, del mismo modo que tampoco estamos hechos para formar grupos grandes. Esto no significa que todo está automáticamente bien cuando estamos con otra persona. Pero cuando estamos con él o ella, sabemos que “algo está sucediendo”, como dicen. Estamos hechos para estar en relación con otra persona, alguien con quien “algo está pasando”, algo que nunca es definible pero que es una relación real, en el sentido estricto de la palabra. No estoy diciendo que todos, o siempre, estamos hechos para pasar toda nuestra vida con una y la misma persona. Es cierto, sin embargo, ese amor dice este “amor para siempre”. Prometemos amarnos los unos a los otros para siempre, pero a veces todo termina tres días después. Pero eso es parte del riesgo de este compromiso absoluto”.

“UNA RELACIÓN NO ME PARECE COMPLETA SI NO CONLLEVA UNA PARTE DE CORRESPONDENCIA” Amélie Nothomb

Muy a menudo recibo misivas en las cuales el destinatario ha olvidado o nunca supo que se dirigía a mí o a otra persona. Eso no son cartas. O bien escribo una carta a alguien y esa persona me envía una respuesta que no es una respuesta, no porque le haya hecho una pregunta, sino porque nada en sus opiniones indica que haya leído la mía. Eso no es una carta. Tener capacidad de interlocución no es algo que ocurra todos los días, es cierto; eso no quita que se puede aprender y que mucha gente ganaría haciéndolo.”

MONOGAMIA. Adam Phillips

“Sólo somos verdaderamente monógamos cuando la monogamia deja de ser el problema; es decir, cuando estamos enamorados. Estar enamorado resuelve el problema de la monogamia haciéndolo irrelevante; mejor dicho: resuelve el problema de mi monogamia. Cuando estoy enamorado, sólo la otra persona puede ser infiel. Incluso cuando cometo un acto de infidelidad -cosa que, curiosamente, ahora soy más libre de hacer-, será inocente, inofensivo, intrascendente. Al final, heme aquí convertido en el monógamo absoluto. El anterior vagabundeo de mi deseo se ha vuelto impensable”.

WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: