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Las formas del amor son históricas, el amor es un producto histórico, que se transforma con el tiempo. Estamos inmersos en una época de cambios que están afectando a las condiciones que conforman las relaciones sentimentales y los modos de amar contemporáneos. El propósito de este blog es dar cuenta de ello, mostrar los síntomas culturales y las representaciones mediáticas del amor, desde una posición subjetiva que reconoce e interroga la propia educación y memoria sentimentales. Comprender las condiciones propias de cómo amamos es comprender el material que somos y la construción de quiénes somos.

Fotograma del film "Eternal sunshine of the spotless mind” de Michel Gondry

Fotograma del film “Eternal sunshine of the spotless mind” de Michel Gondry.

LAS NUEVAS FORMAS DE AMOR

Entresaco algunos fragmentos de la interesante entrevista “Las nuevas formas del amor” de Eva Illouz con ocasión de la publicación de su libro “Por qué duele el amor“.

-¿Qué impacto tienen los avances técnicos en la estandarización del amor?
En principio, hay que decir que no sólo la tecnología estandariza el amor; también lo hacen las psicologías que se han institucionalizado a través de los medios, y el asesoramiento en escuelas y organizaciones, y también, por supuesto, la sexualidad. Ese proceso tiene lugar al mismo tiempo que se da una singularización de los gustos románticos. Se trata, si se quiere, de la dinámica de la modernidad que describió Foucault: singularización y estandarización. Observamos esa dinámica también en el amor romántico. La psicología ha incorporado gran cantidad de técnicas culturales para medir las emociones, cambiarlas o adaptarlas a un modelo de amor saludable y maduro en el cual la sexualidad y la intimidad se combinan con la independencia. Estandarizar el amor significa que la pasión y el deseo se ven regulados por ideales de salud y normalidad. Pero la gente –sobre todo los jóvenes– cada vez siguen más los protocolos tecnológicos para conocer a otros, como pasa en los sitios de encuentros en Internet.

-Ulrich Beck abordó el uso de las nuevas tecnologías de la información en las relaciones en “Amor a distancia”. Usted lo tomó en “Intimidades congeladas”. El amor no es sólo una cuestión de distancias geográficas, sino también de proximidad virtual y de distancias existenciales. ¿Qué piensa al respecto?
-No lo creo. Tradicionalmente, el amor ha sido una forma de reconocimiento que difiere de otras: hace que el cuerpo, los ojos, la voz, la presencia inmediata del otro pasen a tener una enorme importancia. Se ubica en el plano de lo que no puede decirse, de lo que no puede formularse, porque es corporal, concreto, inmediato. La persona amada es una entidad muy concreta, no es virtual. Si esa persona está ausente, el amor pasa por hacer presente a quien está ausente. Es por eso que buena parte de la tecnología moderna tiende a reducir la distancia geográfica. Pero no hay duda de que estamos ante un cambio: el propio significado de la presencia cambia cada vez más por medio de las tecnologías digitales. Dos personas que se hablan, desde distintos lugares pueden instalar dispositivos que transmiten al otro algunas sensaciones físicas. Es una transformación al estilo cyborg, en la cual la tecnología asiste, transmite y “siente” las emociones.

-¿El amor es una sobrestimación o un déficit de nuestra “autoestima” o de la imagen del yo? ¿Cómo es posible? ¿El amor es tan poderoso?
-No soy psicóloga. Como socióloga puedo decir que el amor debe proporcionar una extraordinaria sensación de reconocimiento social, del propio valor y de la singularidad. Y que eso está muy relacionado con la transformación del individualismo en la modernidad. El amor es poderoso precisamente porque exige un reconocimiento absoluto. Pero las cosas están cambiando: ahora, la exigencia de reconocimiento debe negarse. Tenemos que fingir que no nos importa, o por lo menos que no nos importa demasiado. La “frialdad” es la figura principal de la individualidad moderna. Esa figura, claro está, es una forma de negación del amor.

-En un mundo amenazado por la hipervigilancia y las crisis, ¿qué significa la palabra intimidad? 
-En primer lugar, no quiero que se interprete que mi respuesta es sobre lo que la intimidad debería ser, ya que en líneas generales, estamos demasiado preocupados por lo que debería ser. En segundo término, pienso que la intimidad no es algo opuesto ni desconectado del plano económico. Buena parte de mi trabajo consiste en demostrar que ambas dimensiones están íntimamente relacionadas (no es un juego de palabras). Es imposible separar el capitalismo de la intimidad. El capitalismo ha colonizado y hecho pública la intimidad.

-¿Qué le depara el futuro al amor en la sociedad actual?
-Más opciones y estrategias más elaboradas. Cantidad de abogados trabajan en la legalización de la poligamia en Europa: se habla del poliamor. La castidad y la monogamia estricta, lógicamente, también aumentarán, como respuesta a ese mayor número de opciones.

-¿El amor se ha “puesto de moda” en la actualidad? 
-“Puesto de moda”. Buena expresión. Tal vez sea porque buscamos formas de vivir sin amor. En cierto sentido, el amor, lentamente, va desapareciendo. Y como pasa casi siempre, estudiamos mejor lo que ya no está entre nosotros.

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El film “Eternal sunshine of the spotless mind” de Michel Gondry especula con la idea de una píldora que nos permita deshacernos del desamor y borrar el sufrimiento cuando una relación termina.

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